@Actualidad

Star Cities 2024

Anualmente, el Informe Global de Ecosistemas de Startups elabora un ranking con las mejores ciudades para empezar un negocio. Este año, Boston y Beijing salen de los cinco primeros lugares, siendo reemplazados por Los Ángeles y Tel Aviv, mientras que Estocolmo se consolida como una nueva “fábrica de unicornios”. En la región, la lista la encabeza Sao Paulo, y Santiago de Chile ocupa el cuarto puesto.

26 julio 2024

Constantemente, los llamados “emprendedores globales” -esos que mueven su dinero sin importar las fronteras- buscan lugares para invertir que tengan bajos aranceles; mano de obra calificada pero barata; poca burocracia; que sean estables política y financieramente; y que posean instituciones públicas sólidas y confiables. Ellos saben que con la diversificación de la economía mundial y el creciente poder que tienen los gobiernos locales, hoy, más que analizar qué país ofrece las condiciones más atractivas para las startups, se mira a las ciudades.

En ese contexto, la ONG internacional StartUp Genome elabora todos los años el Informe Global de Ecosistemas de Startups, un completo análisis del estado de los ecosistemas de emprendimiento en el mundo, las tendencias emergentes y los desafíos clave que enfrentan los emprendedores. Este ranking se basa en el análisis de datos de 3,5 millones de nuevas empresas en 290 ecosistemas globales, además de entrevistas a expertos financieros y a autoridades de gobierno.

Tres metrópolis han mantenido sus posiciones en este índice desde 2020, con San Francisco -gracias a Silicon Valley- manteniéndose en la cima; seguido por Nueva York y Londres, empatados en el segundo puesto. Este año, Boston y Beijing salieron de los cinco primeros lugares, siendo reemplazados por Los Ángeles y Tel Aviv. También bajaron otras dos megaciudades chinas: Shenzhen y Shanghai. En cambio, las indias Bengaluru-Karnataka, Nueva Delhi y Mumbai, lograron ubicarse dentro de los 30 mejores ecosistemas para emprender.

Seúl y Tokio también tuvieron un avance en la muestra: ya están entre las diez primeras. Mientras que en Europa, además de la capital inglesa, Copenhague, Ámsterdam, Berlín y Estocolmo califican dentro de las más atractivas.

La gran sorpresa del ranking 2024 es la irrupción de la ciudad Markham (Canadá), escasamente conocida fuera de las fronteras de ese país. Esta presencia es el resultado de una estrategia gubernamental pensada para inversionistas globales interesados en impulsar empresas enfocadas en la innovación. Se les apoya con bajos impuestos, facilidades para compañías extranjeras e, incluso, espacios de gratuitos de cowork en oficinas públicas.

En América del Sur, la capital del emprendimiento es Sao Paulo -sede de once unicornios-, la que ocupa el puesto 26; seguido por Ciudad de México y Bogotá. Luego viene Santiago en la posición 37. La lista de los top five de la región lo completa Río de Janeiro.

Según el Informe Global de Ecosistemas de Startups 2024, las ciudades brasileñas destacan como cuna de nuevas empresas relacionadas con las Fintech.

Estados Unidos, en tanto, mantiene su posición como el país “más amigable” para las startups por su capacidad de investigación y desarrollo (I+D).

Imán para inversionistas

¿Qué factores determinan la rentabilidad potencial y la facilidad para hacer negocios de una ciudad?

El Informe de Ecosistemas de Startups también da luces sobre eso. Uno de los índices que más se estudian a la hora de invertir es el impuesto sobre las sociedades, el que grava las ganancias que se obtienen al realizar negocios. Para aumentar su atractivo como polo de inversiones, algunas ciudades lo mantienen muy bajo o, incluso, lo han eliminado. Igualmente, se estudia con atención el crecimiento económico, generalmente medido a través del PIB. Cuanto más sana sea la economía de un país, más fácil será encontrar clientes e inversionistas. Asimismo, es importante conocer bien la competencia de mercado. Mientras más competidores existan a nivel local, más difícil será ser un alternativa atractiva o encontrar un nicho rentable.

La habilidad técnica y la preparación educacional de los trabajadores locales siempre son clave. Pero cuidado: si bien la mano de obra barata puede ser atractiva, especialmente para los fabricantes de gran escala, «barato» no siempre equivale a «calificado». Junto a esto, según las conclusiones del estudio, las leyes laborales influyen en la facilidad para hacer negocios y varían mucho según el lugar.

En términos más generales, es fundamental tener en cuenta la estabilidad política y económica, ya que las huelgas, los disturbios y los cambios de gobierno demasiado habituales ahuyentan a los inversionistas. De la misma forma, es relevante la proximidad de las ciudades a los mercados internacionales. No es igual producir un producto en Nueva York o Singapur, que en un mercado más periférico.

En este competitivo ambiente, cada ciudad ha cultivado su “sello”, confiando en que eso la hará más atractiva para los “emprendedores globales”.

San Francisco, por ejemplo, es especialmente seductora para los emprendimientos más disruptivos y de mayor riesgo, por lo que no es casualidad que la cuarta parte de las unicornio del mundo hayan nacido ahí. Nueva York también reúne a numerosas startups, principalmente del sector financiero, mientras que Tel Aviv se ha posicionado como líder en proyectos de emprendimiento científico y biotecnológico.

Por su parte, Berlín es una buena opción para las empresas de tecnología de última generación, mientras que París destaca por la calidad de sus aceleradoras de negocios, por el volumen de sus startups B2B y por el activo rol de las instituciones públicas. Ámsterdam ha promocionado sus bajos aranceles, en tanto que Copenhague se distingue por la excelente preparación académica y técnica de sus trabajadores -además de un excelente nivel de inglés-. Algo parecido pasa con Boston, aprovechando que ahí están ubicadas la Universidad Harvard y el Massachusetts Institute of Technology (MIT), se ha convertido en incubadora de startups relacionadas con la industria farmacéutica y la robótica.

Sin embargo, con emprendimientos de impacto global como Skype, Soundcloud y Spotify, Estocolmo es  es considerada actualmente como “la nueva fábrica de unicornios”, imagen apoyada por el título de ser la ciudad con la segunda mayor concentración de empresas de miles de millones de dólares per cápita.