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Multimillonarias que se hicieron a sí mismas

Pocas son las mujeres detrás de las grandes fortunas del mundo, aunque aún más escasas son las que han creado sus propios imperios financieros. Sin embargo, la tendencia mejora: en la lista Forbes 2024 hay cuatro veces más mujeres que hace una década. Entre ellas, altas ejecutivas de compañías globales, fundadoras de exitosas empresas y figuras del espectáculo.

22 octubre 2024

De los 2.781ultra ricos que aparecen en la lista Forbes publicada hace algunas semanas, 369 son mujeres. Apenas un 13%. Y de ellas, sólo el 3,6% construyó su propia fortuna, mientras que el resto la heredó de sus padres o esposos. El patrimonio promedio de las primeras es de US$ 35,7 millones, mientras que el de las segundas es de US$ 67,3 millones.

Si bien el aumento de las herederas ha sido el principal factor de la subida de la representación femenina entre los multimillonarios desde 2010, el crecimiento de las potentadas hechas a sí mismas ha sido mayor. Esto, debido a las pocas que existían en esos años. De hecho, en la edición 2004 de la lista Forbes, se multiplicó por cuatro el número de las también llamadas “mega emprendedoras”.

Por segundo año consecutivo, el primer puesto lo ocupa la suiza Rafaela Aponte-Diamant, cofundadora y copropietaria de MSC, la línea naviera más grande del planeta. En la lista general de las super fortunas de revista Forbes, Aponte-Diamant figura como el puesto 48ª, con US$ 33.100 millones. La sigue la norteamericana Diane Hendricks, quien cofundó la empresa de materiales de construcción ABC Supply con su esposo. Hendricks, con una fortuna calculada en US$ 20.900 millones, es la número 92 a nivel global.

Con un patrimonio de US$ 10.200 millones, la también norteamericana Judy Amor está en el tercer puesto. Gracias a un préstamo de 5 mil dólares de su padre en 1964, Judy y su marido fundaron la tienda Love’s Travel Stops & Country Stores, la que hoy tiene 640 locales.

La empresaria rusa Tatiana Bakalchuk, de solo 48 años y fundadora de Wildberries, una especie de Amazon ruso con precios imbatibles y distribución eficiente, ha ganado US$ 7.400 millones. Fundó su empresa en 2004 luego de tener su primer hijo y darse cuenta de lo difícil que era para las madres jóvenes comprar ropa mientras cuidaban a un recién nacido; hoy Wildberries recibe más de 10 millones de pedidos al día.

La lista de las top ten la integran también las chinas Zhong Huijuan (US$ 7.700 millones), ex profesora de química que se convirtió en la mujer más rica de Asia al fundar la farmacéutica Hansoh Pharmaceutical, la que produce medicamentos para la hepatitis B y ciertos cánceres. Junto a ella está Wang Laichun (US$ 6.600 millones), quien logró el éxito junto a su hermano, quienes crearon la compañía de productos electrónicos Luxshare Precision Industry.

En este listado, Estados Unidos y el Reino Unido destacan por ser los únicos países donde, en la última década, el número de mujeres que formaron su patrimonio superan a las que heredaron. En el caso inglés, la estrella es Denise Coates, la que ha amasado US$ 9.500 millones gracias a Bet365, un sitio de apuestas online que fundó en el año 2000. Hoy, este casino virtual cuenta de 90 millones de usuarios de todo el planeta. En este caso, Coates es quien da trabajo a su marido, padre y hermano.

Las nuevas ricas

Este año, 15 nuevos nombres se unieron a las filas de “self made” mega millonarias. La más vistosa es la superestrella del pop Taylor Swift. La cantante, cuya gira mundial “Eras” fue un tremendo éxito comercial en 2023, ha ganado un estimado de US$ 1.100 millones.

Otras ultra ricas notables del mundo del espectáculo son Oprah Winfrey (US$ 2.800 millones, Kim Kardashian (US$ 1.700 millones) y Rihanna (US$ 1.400 millones).

En 2024, la “reina del lujo” Tory Burch (con un patrimonio de mil millones de dólares), regresó a la lista Forbes impulsada por el resurgimiento de la marca que lleva su nombre.

Debido al auge de la Inteligencia Artificial, también se subieron a este pódium Lisa Su, norteamericana directora ejecutiva de la empresa de semiconductores Advanced Micro Devices (US$ 1.300 millones); y la magnate tecnológica canadiense Michelle Zatlyn (US$ 1.200 millones), cofundadora de la empresa de ciberseguridad Cloudflare, cuyas acciones subieron un 65% el año pasado.

Para entender las razones del todavía comparativamente pequeño número de mujeres exitosas en los negocios globales, la consultora financiera Julius Baer realizó un estudio que concluyó que “ellas enfrentan mayores obstáculos para conseguir el capital financiero necesario para fundar una empresa o hacerla crecer en sus distintas etapas. Esto es clave para el éxito empresarial y una de las razones de la brecha de género”. Además, se destaca la visión divergente entre hombre y mujeres al momento de hacer negocios: “Como sus responsabilidades familiares son desproporcionadamente más grandes, muchas de ellas crean empresas para disfrutar de más flexibilidad a la hora de conciliar los compromisos laborales y de familia. Estos patrones pueden traducirse en estrategias distintas para crear compañías, las que son determinantes en los resultados”.

Según, el análisis de Julius Baer, “las mujeres con grandes patrimonios tienden más a gestionar activamente sus negocios, dada su mayor esperanza de vida y la menor experiencia (de algunas) en la toma de grandes decisiones financieras. Ellas son los verdaderos motores de la gestión y visión”.

Para muchas ultra ricas, el significado del éxito económico va más allá de lo financiero. Una encuesta realizada por The WealthiHer Network en 2022 reveló que la riqueza es sinónimo de salud para el 46% de las multimillonarias. Para el 43%, esta representa la libertad de vivir como quieran, y para el 11%, la riqueza es felicidad. En cuanto a la definición de éxito, el 25% cree que una carrera próspera es el mejor indicador, mientras que el 56% opina que lo importante es marcar una diferencia en la comunidad. Para el 19%, el éxito significa ayudar a sus hijos a alcanzar sus ambiciones.

El estudio también resalta el enorme impacto que los super ricos tienen en la sociedad en general, lo que incluso puede ser una oportunidad para reducir las brechas de género. “La diferencia de los niveles de fortuna entre hombres y mujeres es inmensamente mayor al ir subiendo en la escala de la riqueza. Debido a la atención que atraen las personas con grandes patrimonios (el 1% más rico del planeta), un cambio en ese mundo sería un paso importante para impulsar la disminución de los sesgos de género en otros sectores. Y ahora es el mejor momento”, concluye la consultora financiera Julius Baer.