Noticias: tomarse más tiempo y hacerlo mejor

Un interesante artículo de la revista New Yorker asegura que el actual sistema de “delivery” de noticias online está quebrado y que es necesario que los periodistas y sus lectores trabajan conjuntamente para encontrar una nueva forma de llegar con los contenidos.

 

Hoy casi todos se informan a través de múltiples plataformas, existen aplicaciones creadas sólo para entregar noticias y las redes sociales como Facebook y Twitter también son fuentes usadas para estar al tanto de lo que pasa en el mundo. El problema es que todos estos sistemas entregan la información fragmentada, como si se tratara de snacks. Eso se traduce, entre otras cosas, en que la gente lee más, pero entiende menos.

 

En su nuevo libro “Minimalismo digital: elegir una vida enfocada en un mundo ruidoso”, Cal Newport, un profesor de ciencias de la computación en la Universidad de Georgetown, argumenta que es necesario repensar la forma en que consumimos las noticias y señala que la exposición al torrente en línea de información incompleta, redundante y, a menudo, contradictoria que sigue invariablemente a un evento importante de noticias es contraproducente y nos deja menos informados.

 

Aunque nadie tiene la respuesta definitiva respecto del mejor sistema para consumir noticias e informarse correctamente, Franklin Foer, ex editor jefe de The New Republic, cree que un modelo basado en suscripciones debería significar una mejora importante, porque los ingresos de lectores son la única vía para un medio de comunicación que busca mantener su identidad editorial. “Para rescatarse a sí mismos, los medios de comunicación deberán cobrar a los lectores y los lectores deberán pagar”, sentencia.

 

Otra propuesta tiene que ver con los “Slow Media”, que tiene la gracia de mantenerse al margen de las presiones tecnológicas e intenta recuperar el control de la forma en que experimentamos las noticias. También se trata de renunciar a la ilusión de conocimiento de que el consumo pasivo de noticias en las redes sociales facilita y trae lo mejor de nosotros al acto de informarnos.

El desafío para todas las organizaciones de medios es trazar un curso responsable y económicamente sostenible a través de este panorama de incentivos e ideales en conflicto. “Las presiones de velocidad y volumen creadas por la era digital no se pueden ignorar, pero se pueden resistir”, finaliza Michael Luo, editor de newyorker.com.