Navegando por la “infodemia”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva tiempo usando la palabra infodemic para referirse a la sobreabundancia informativa falsa y a su rápida propagación entre las personas y medios. Recientemente, el Director General de la OMS señaló con motivo del coronavirus que “la gente debe tener acceso a información precisa para protegerse a sí misma y a los demás”.

 

En este contexto, cobra relevancia el estudio realizado a principios de abril por un grupo de investigadores del Reuters Institute con el fin de entender cómo las personas de seis países (Argentina, Alemania, Corea del Sur, España, Reino Unido y Estados Unidos) accedieron a noticias e información sobre el Coronavirus en las primeras etapas de la pandemia, cómo califican la fiabilidad de las diferentes fuentes y plataformas que usa, con cuánta información se encuentran y su conocimiento y reacciones sobre la crisis.

 

Éstos son algunos de los aspectos observados:

 

– El consumo de noticias aumentó en los seis países analizados; la mayoría de las personas recurre a redes sociales, motores de búsqueda, sitios de video y aplicaciones de mensajería (o combinaciones de éstos) para obtener noticias e información.

 

– En los seis países, las personas de bajo nivel de educación formal resultan menos propensas a confiar en los medios para informarse sobre el coronavirus y más propensas a confiar en redes sociales y aplicaciones de mensajería.

 

– En todos los países estudiados, altos porcentajes de las personas encuestadas (de cualquier edad, nivel de instrucción e ideología política) confían en científicos, médicos y otros expertos en salud como fuentes de información sobre el coronavirus. Las tres cuartas partes de los encuestados cree en las organizaciones nacionales o internacionales de salud pública, la mayoría califica a los medios como relativamente confiables, y en todos los países, excepto España y Estados Unidos, la mayoría confía también en el gobierno.

 

– Existen diferencias políticas significativas en la confianza que generan los medios y los gobiernos, especialmente en Estados Unidos, donde quienes se ubican a la izquierda del espectro político confía en los medios mucho más que en el gobierno, mientras que quienes están a la derecha confían en el gobierno mucho más de lo que confían en los medios.

 

– Cuando se consulta por la fiabilidad de las noticias y la información que proveen diferentes fuentes sobre el coronavirus, la mayoría califica a las plataformas como menos confiables que los expertos, las autoridades sanitarias y los medios. Los resultados varían significativamente entre los diferentes tipos de plataformas: en un promedio de seis países, por ejemplo, la “brecha de confianza” entre la información que brindan los medios y la información de las redes sociales es de 33 puntos porcentuales.

 

– Al preguntar cuánta información falsa o engañosa sobre coronavirus creen haber visto, destacan cuatro hallazgos:

1. Para cada fuente y plataforma en cada país, una minoría dice haber encontrado mucha información falsa o engañosa sobre el coronavirus.

2. Se identifica más ampliamente la informacion falsa “de abajo hacia arriba”, es decir difundida por personas comunes. Aunque en Corea del Sur, España y EE.UU., muchos repiten que los políticos generan grandes volúmenes de desinformación.

3. La preocupación se centra en las redes sociales y las aplicaciones de mensajería, donde en promedio, cerca de un tercio de los encuestados dice que ha visto mucha información falsa o engañosa durante la última semana.

4. Una mayoría significativa de los encuestados está preocupada por el tema de la desinformación proveniente desde medios y gobierno.

 

– La mayoría de los encuestados dice que los medios de comunicación han ayudado a comprender la crisis, no obstante un tercio de ellos siente que los medios han exagerado la pandemia.

 

– Cuando se les pregunta acerca del coronavirus, la mayoría de los encuestados contesta correctamente y conoce más de la mitad de las respuestas. Ninguna fuente o plataforma de información se relaciona de manera consistente y significativa con un menor conocimiento del coronavirus.

 

– El número de respuestas correctas está asociado con el nivel de instrucción: encuestados con bajo nivel de educación formal dan más respuestas incorrectas a la mayoría de las preguntas. La orientación política juega un rol importante en algunas preguntas, en particular aquellas que se relacionan con opiniones de políticos notorios y otras figuras prominentes. Casi una cuarta parte de los encuestados cree que el coronavirus se fabricó en un laboratorio.