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ENTREVISTA CON ABOGADO, COLUMNISTA, Y MILITANTE HISTÓRICO UDI
Dice que proyectando las encuestas en el contexto de voto voluntario, el ex mandatario rondaría el 42% de intención de voto.

Y puntualiza que, a diferencia de la Nueva Mayoría, en Chile Vamos sí hay mínimos comunes para sustentar un proyecto político.

Para el analista y columnista Gonzalo Cordero, el período de primarias que comienza la próxima semana será un momento en que los precandidatos de Chile Vamos se dediquen a proyectar sus liderazgos, y, en el caso de Sebastián Piñera, a legitimar su altamente probable candidatura a noviembre. Está a favor de realizar un sólo debate entre Piñera, Manuel José Ossandón y Felipe Kast, y recién ahí discutir un posible segundo encuentro.

El próximo viernes parte oficialmente la campaña, ¿hacia dónde ve que Sebastián Piñera enfocará este mes ?

-Diría que apunta a dos o tres cosas. Primero, un mensaje de optimismo. También, una disposición muy consistente a tratar de tener un mensaje que vaya abierto a captar el voto de centroizquierda socialcristiana, e incluso socialdemócrata, haciéndose cargo de la división y la crisis que está pasando ese sector. Y en tercer lugar, apunta a un posicionamiento de un candidato que, se esté o no de acuerdo a sus ideas políticas, es el único que hoy día ofrece condiciones reales para hacerse cargo del país. La centroderecha tiene una gran responsabilidad que es ofrecer una alternativa de buen gobierno, y de gobernabilidad. Hoy no existe la Concertación, no hay alternativa como la del ex Presidente Ricardo Lagos, entonces si la centroderecha se enreda por el pacto parlamentario, por un cupo más de diputado aquí o más allá y no se hace cargo de esas responsabilidad sería un pecado capital.

¿Es posible que Piñera abarque un espectro tan amplio como la UDI o desencantados DC sin que parezca que a veces se contradiga en su discurso?

-En el escenario de hoy día creo que es posible, porque el país a futuro hay que pensarlo con un sistema político distinto, al que conocimos en el pasado, de dos grandes coaliciones. Me parece que no es razonable pensar que la centroderecha va a poder generar un pacto político distinto, al que vayan a entrar partidos de la ex Concertación o de la Nueva Mayoría. Lo que viene hacia adelante, más que pactos políticos, son acuerdos de gobernabilidad. Y esos acuerdos de gobernabilidad que son menos profundos, implican menos compromisos entre las partes, que tampoco suponen compromisos político-ideológicos mayores. Acordar una cierta manera de ejercer el rol de Gobierno, de oposición, temas, proyectos específicos.

Piñera no ha superado el 30% de las preferencias en los distintos sondeos de opinión, pese a liderarlos, ¿cree que en este mes de campaña dará el salto?

-Mientras no se comience a hacer la pregunta de otra manera, creo que casi no puede cambiar. Tenemos que considerar que hoy día las encuestas se hacen sobre un universo electoral que está distorsionado respecto del electorado real en aproximadamente 50%, ya que sabemos que de un total de electores potenciales, la mitad no iría a votar. Entonces, habría que llevar todo a base 100%, y es relativamente razonable pensar que si se lleva el 25% o 26% de Sebastián Piñera a base 100%, él tendría cerca de un 42% de intención de voto -por lo que escuchado, conversado con gente especialista en el tema- y a estas alturas del partido me parece impensable que ese número pueda crecer, a menos que se empiecen a hacer preguntas cerradas con candidatos concretos.

¿Cree que Felipe Kast pueda amenazar el nicho de centro donde busca crecer Piñera?

-Creo que sí, que en la primaria Felipe Kast probablemente tiene un discurso que en algunos aspectos es distinto al de Sebastián Piñera, pero Kast no ha tenido una actitud confrontacional con él, entonces es normal y lógico. Ahora, más que pensar en la lógica que las posiciones más liberales de Evópoli le quitan votos a Sebastián Piñera a la primaria, veo más que le suman votos a las primaria de Chile Vamos.

La timonel UDI Jacqueline van Rysselberghe ha ido varias veces a PuntaPeuco, y presos por causas de Derechos Humanos han invitado a Sebastián Piñera, sin lograr respuesta, ¿está evitando fijar definiciones en este tema?

-Además hay que considerar una situación que es objetiva: Sebastián Piñera cuando habla lo hace con la responsabilidad que da el hecho que es probable que vuelva a ser Presidente. Jacqueline van Rysselberghe lo hace como presidenta de un partido político. Entonces, en un caso lo que se dice puede generar compromisos de muy distinta naturaleza de lo que se diga en otro caso. Ahora, creo que la centroderecha y el país tiene que enfrentar el tema de las condiciones carcelarias, condiciones inhumanas que se viven en los penales y que mantener personas privadas de libertad en régimen carcelario después de cierta edad me parece a mí es inhumano también, y contrario a los Derechos Humanos.

¿Cree que el mundo militar será determinante en esta elección? Considerado que José Antonio Kast correrá a primera vuelta.

-Las elecciones presidenciales en Chile casi inevitablemente son estrechas. Hoy día ningún grupo es despreciable en su importancia electoral, pero creo que la ‘familia militar’, el mundo evangélico, el regionalismo -por mencionar grupos de personas- son categorías que tienen mucha validez, pero que en el electorado se diluyen bastante.

¿La UDI o RN están en posición de imponer su agenda en la conformación del programa de Gobierno, o están más condenados a seguir los tiempos de Piñera por la posición de avanzada en que está?

-En un sistema político que tiende a la fragmentación no sólo ninguna coalición va a ser capaz de tener mayoría por sí misma a nivel parlamentario, sino que el peso específico de cada partido político, por grande que sea en este sistema, tiende a disminuir, a diluirse. El ex Presidente Piñera está en una situación que le permite ejercer el liderazgo programático de su campaña y eventualmente de su Gobierno, con un margen bastante razonable. Ningún partido político sería razonable si pretendiera imponer agendas particulares a su candidato presidencial (Piñera). Creo que todos tienen que asumir que están en una situación en que la unidad hace la fuerza. Y en todos los sectores, porque no veo por donde una actitud distinta pueda generar beneficios para nadie.

Pero, ¿no se arriesga Chile Vamos a repetir lo que le pasó a la Nueva Mayoría con Bachelet? Al aterrizar el programa de Gobierno surgieron los roces.

-Hay una diferencia. En la situación actual de la centroderecha existe un mínimo común sobre el cual sustentar un proyecto político. En los partidos de la Nueva Mayoría ni entre ellos ni al interior de ellos existe ese mínimo común. Fue la figura de Bachelet la que le dio viabilidad electoral a un pacto que no tenía consistencia política.

Este mes Piñera ha dado distintos matices respecto a la posibilidad de adopción homoparental, ¿ve influencia de la UDI en su última intervención como encontrar ‘natural’ el lazo familiar hombre-mujer?

-Me parece que lo que planteó el ex Presidente Piñera es lo que uno debiera esperar de un político que se define como católico, y es evidente que al interior de Chile Vamos hay opiniones discrepantes. Evópoli en esta materia tiene puntos de vista, la UDI también, en RN coexisten visiones diferentes. Probablemente si uno pretendiera formar una coalición de Gobierno en que el único tema fuera el valórico, sería muy difícil.

¿El tema del manejo de su fortuna será recurrente en campaña pese a los esfuerzos del comando por cerrar el flanco?

-Es inevitable que sea tema, porque no depende de él sino de sus adversarios y sus adversarios jamás le van a regalar este tema. Por otro lado, las encuestas determinan que no ha sido algo que le haya afectado, que es algo que el país tiene asumido.
Recuadro :
DESAFIO PARA EL BLOQUE

“Si se enreda por el pacto parlamentario, por un cupo más de diputado aquí o más allá (…) sería un pecado capital”.

¿PIÑERA SUBIRÁ EN LAS CIFRAS?

“Me parece casi impensable que ese número pueda crecer, a menos que se empiecen a hacer preguntas cerradas”.