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La Segunda

Cristina Bitar de Azerta: “La salida de Gonzalo Cordero no es con elástico”

Bitar pasó a ser la mayor accionista de esta firma de comunicaciones y lobby fundada por Cordero y Felipe Edwards. Ahora hay 5 socios más.

Luego de que el abogado Gonzalo Cordero fichara por el comando presidencial de Sebastián Piñera, la agencia Azerta comenzó a mover sus piezas. El ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Andrés Bello, vendió el 12,75% de participación que tenía en la consultora a sus dos socios, Cristina Bitar y Felipe Edwards. Ambos aseguran que la renuncia del analista político es “sin recompra” y reconocen que lo extrañarán.

Tras la decisión de Cordero, la consultora cambió su estructura de propiedad, quedando Bitar —economista y ex jefa de campaña de Joaquín Lavín en la presidencial de 1999— como socia mayoritaria con el 50% de la torta.

Edwards, periodista y ex gerente general de Hill & Knowlton Captiva, se quedó con el 35% y el resto de la firma —que se abrió a terceros el año pasado—, está en manos de otros integrantes del equipo: Daniela Lipari, Miguel Flores, Ximena Ossa, Victoria Burr y Luis Galleguillos.

¿Y si gana Piñera?

Bitar y Edwards son enfáticos. Afirman que tienen todo tipo de cortafuegos implementados para evitar cualquier eventual conflicto de interés si es que Cordero llega con Piñera a La Moneda.

“Primero, su salida no es con elástico. Segundo, Gonzalo no se va de aquí a un cargo público y tercero no sabemos dónde va a estar a futuro. Falta mucho tiempo para que eso pase y acá vamos a cumplir, como siempre hemos hecho, con todos los estándares de transparencia”, enfatiza Bitar.

Edwards también refuerza el mismo punto al referirse a la partida de su amigo, con quien formó la firma en 2008. “Hay una salida completa. Tenemos la tranquilidad de que si algún día llega a asumir alguna responsabilidad pública eso va a suceder en bastante tiempo más y ya no va a tener ningún nexo con nosotros”.

Hoy Azerta tiene 50 colaboradores e igual cantidad de clientes, entre ellos figuran Cencosud, Alto Maipo y Minera Dominga. Sus socios aseguran que han afinado su propuesta de valor atendiendo negocios complejos y a clientes con alto grado de problemática y complejidad.

“Tenemos un modelo de negocio algo distinto al resto porque a diferencia de muchas consultoras nosotros lo que hacemos es trabajar con un modelo de pirámide invertida, que significa que tenemos mucha más gente senior que junior”, comenta Bitar, que se define sin complejos como experta en lobby.

—En la primera página del manual de conducta de Azerta dice que son lobistas. ¿Por qué algunas consultoras se desmarcan de este servicio?

“Creo que es lamentable, esta es una actividad que siempre se ha realizado y que se va a seguir realizando. Lo mejor que puede ocurrir en un país es que se haga con los mayores estándares de transparencia. Nosotros entregamos nuestra visión al momento de la tramitación de la ley y fuimos los primeros en inscribirnos en el registro”, expresa Edwards.

Continuando con el repaso de los protocolos internos, Bitar añade que otra regla de oro que siguen a rajatabla es no tener a clientes que compitan en un mismo mercado.

“Trabajamos en áreas donde se maneja mucha información y claramente creemos que eso puede generar conflictos de interés (…) hay casos diferentes de los mismos rubros donde no compiten, por ejemplo las mineras. También están las eléctricas, que tienen zonas distintas y definidas, ahí es diferente”, describe.

Nuevos desafíos

Bitar y Edwards tienen marcado el próximo miércoles en su agenda de actividades. Es el día que Azerta abre sus puertas en Perú, país donde aún viven los padres de Cristina. Los socios afirman que el modelo de negocios es ir de chico a grande, respetando la cultura de hacer negocios del vecino país.

“Allá hay un nicho importante con empresas chilenas. Pero también queremos clientes locales y vamos a ir por todos”, remarca Edwards.