Cambios en aplicaciones de mensajería

Mucho antes que el mundo entrara en “modo Covid-19”, las redes sociales ya estaban experimentando un auge que no paraba de crecer muy de la mano de las nuevas funcionalidades que cada una le ofrecía a sus usuarios.

En Chile, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería, en paralelo a sus actualizaciones, se vieron enfrentadas al juicio de las personas en el contexto del estallido social y luego por la llegada del Covid-19: La información que se transmitía no siempre era la correcta o apegada a la realidad, lo que en momentos de constante y creciente incertidumbre no fue bien evaluado por los usuarios.

Haciendo la distinción entre el papel que la cabe al soporte tecnológico y a la fuente de información, según informa el diario El País aplicaciones como WhatsApp y Telegram han dedicado gran parte de su tiempo para que los usuarios puedan tener una grata experiencia, que les sea útil y que les permita mantenerse comunicados con las personas que ellos decidan.

Uno de los últimos cambios de Telegram es que hoy permite silenciar mensajes de desconocidos, enviar mensajes de hasta 2 gigas o incluir videos en lugar de fotos de perfil. WhatsApp, por su parte, se actualizó para que los usuarios puedan silenciar grupos para siempre o comiencen su sesión con el mismo número de teléfono en varios dispositivos.

Si bien es cierto que en momentos de incertidumbre las personas valoran la calidad y confianza en la información que reciben, la noción de sentirse siempre conectados con amigos, familias, vecinos u organizaciones sociales también entrega cierta tranquilidad de cara a lo que viene.